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jueves, 5 de marzo de 2015

Entre recuerdos y danza

A veces la vida nos entrega sorpresas, que aun por esperadas, no dejan de ser una rica experiencia para el que las vive. He trabajado mucho con jóvenes promesas de la música, el deporte, el cante, el baile o el ballet. Retos que nos muestran muy de cerca cómo somos y cómo cambiamos con los tiempos; ya que como sus propios maestros y enseñantes, la juventud va dando forma a su personalidad con el paso del tiempo. Cuando los ves crecer, madurar como personas y como como artistas, un pequeño escalofrío recorre  nuestro interior llenando ese espacio tan profundo de satisfacción y cariño que supone el deber cumplido.

Esta es nuestra propuesta cinematográfica para el Festival de Málaga
Me encantó comprobar como fotógrafo y cineasta, que cuando la vi a través del visor de mi cámara por primera vez, me dije “esta niña tiene clase, tiene estilo, es guapísima y puede llegar a ser una gran bailarina de ballet” incluso yo mismo afirmé no ha mucho: “que si se lo propone puede llegar a ser una de las nuevas caras del cine español”.

Arte clásico por los cuatro costados
Siempre con una sonrisa en el rostro
Saber desde muy joven lo que quieres ser en la vida es una ventaja  a la hora de decidir cómo quieres conseguirlo y nuestros jóvenes en la actualidad, en su mayoría saben lo que quieren, Por ello debemos dejarles un mundo donde puedan desarrollar el potencial que como individuo llevamos dentro cada uno de nosotros.

Ha sido una estudiante con unas magníficas facultades
Cursos, Master, Audiciones y clases en el CPD dan hoy forma a su ilusión de ser bailarina

Todos vamos dando forma a nuestra vida y Ana es ejemplo de trabajo y tenacidad
Por eso subo a mi blog estas tres fotos que me ha enviado con cariño... y a simple vista, desde que marchó a Madrid su evolución como bailarina de ballet se nota... pero que muy mucho.

Más bailarina y más mujer
Un esfuerzo constante para conseguir algo tan difícil como ser bailarina de Ballet. Así lo quise refrendar en la película en la que colaboramos juntos: "Entre Luces y Sueños"

Como fotógrafo nunca suelo equivocarme
Como mis grandes maestros Helmut Newton, David Hamilton, Annie Leibovitz y muchos otros de los que siempre seguiré aprendiendo cada vez que me pongo tras la cámara para intentar ofrecer algo de mi. Son sensaciones y vivencias únicas que con el paso del tiempo nos dan o nos quitan la razón. Cuantos sueños se pierden en el camino de nuestros jóvenes; simplemente porque la vida es así de dura.
Puro nervio, fuerza explosiva y muy dulce como bailarina
Ahora recuerdo a aquella Anita sonriente y traviesa (fotos de más arriba) que se sabía segura de si misma, aunque siempre me advirtieron con algún que otro reparo, sobre todo por su personalidad inquieta y revoltosa; nunca de sus dotes y posibilidades como bailarina que lo lleva en la sangre. Siempre la he visto desde el lado artístico y se que hoy puedo considerarla un buena amiga con la que puedo dialogar y aprender; porque la gente joven nos puede transmitir conocimientos de su maduración y esas relaciones enriquecen mis personajes cuando escribo un guión para llevarlo posteriormente a la pantalla. 

Expresión de dulzura en su rostro cuando grabamos la película
Yo me alegro de saber que le va muy bien y que sigue trabajando su vertiente artística y  su maduración como persona. Esta experiencia con muy poco tiempo la convertirá en un ser humano cada vez mejor, más completo y con una capacidad infinita para transmitirnos su arte.

Fotogénica y expresiva en el CPD en 2013
Unos cuantos ejemplos de desde que la fotografié para los archivos del CPD “Pepa Flores” de Málaga. 

Responsable y concentrada en a grabación de la Película

Dulce y fotogénica en su actuación






Soñadora con una belleza serena dulce

También yo sueño y aún sigo buscando mi sueño de fotógrafo y cineasta: por eso me gusta crear historias en torno a seres humanos que tienen algo que enseñar. Gracias Anita por brindarme tu amistad. Nunca lo olvidaré.




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