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jueves, 19 de noviembre de 2015

París "Mon Amour"

Me cuesta creer que el ser humano llegue a tales índices de depravación y deje su racionalidad para sacar los demonios del infierno que encierra en su alma. Ni los animales irracionales tienen esas reacciones injustificables en un ser humano. Por eso,  en este día tan señalado para los que amamos el flamenco, quiero tener un "quejío" de dolor; pero abriendo mi mente a la esperanza que me permitan soñar con un futuro mejor para nuestros jóvenes. Es el Día Internacional del Flamenco:

No suena por respeto, su silencio es dolor
©Antonio Diestro
La guitarra está triste
sus trastes y cuerdas lloran
el mundo de luto se viste
y todos lloramos ahora.

No más muertes inocentes
No más intransigencia
Sí a la apertura de la mentes
Sí a la cultura desde infancia.

Con este pequeño lamento del alma quiero sumarme al dolor de todas esas familias que han perdido algún ser querido en nuestra vecina Francia. Vuestro dolor queremos compartirlo por si os podemos aliviar con esa pesada carga, aunque sea en la distancia.

Icono parisino que fotografié el pasado año por trabajo. ©Antonio Diestro
Entre mis sueños, recuerdos fluyen del pasado cuando nací y crecí creyendo, inocente de mi, que no existía la maldad. Era mi mundo interior. La suerte me acompañó aquel día cuando pude abrir mis ojos por primera vez y contemple el Rostro de la ternura, la faz de la plenitud y la espectacular serenidad de un ser humano. Sencillamente era la belleza en estado puro, era mi madre. Su cara me transmitía el equilibrio y la atención necesaria para entender lo que me estaba diciendo con su mirada. Me decía que mi mundo tendría su base en la belleza, entendiendo por belleza cada una de las manifestaciones de la Naturaleza.
Mi madre inculcó en mi alma el respeto por todos: Naturaleza y seres vivos
©Antonio Diestro
Aquella caricia de sus ojos fijos en mi pequeño cuerpo me estaban transmitiendo su extensa cultura, su amor por la belleza en general y por todas sus manifestaciones culturales. Además de su esfuerzo físico, fui el primero de seis hijos, me encontraba siempre seguro con su mirada angelical y sentía tranquilidad cuando apoyaba sus sensibles manos en mi cuerpo para abrazarme. Son las sensaciones que el tiempo y la madurez me otorgan para disfrute de una mujer amante de la belleza en cualquiera de sus manifestaciones. 

París es una de las capitales culturales del mundo. ©Antonio Diestro
A lo largo de mi etapa infantil ella despertó en mi el amor por las artes: la pintura, la música, la danza y la lectura. Todo ello me ha permitido desembocar en mis grandes pasiones para expresar mi alma: la fotografía y el cine.

Debemos exigir un mundo mejor. Estudiantes parisinos en una lección
de dibujo en la calle. ©Antonio Diestro
Gracias de nuevo mamá, por poner una semilla que germinó muy temprano y que hoy me permite recordarte con cariño en un día tan señalado para todos los que amamos la cultura y todas sus manifestaciones artísticas. Pero necesito unos días de silencio por París, por Francia y los franceses. Pueblo que fue creciendo tras su revolución y hoy, golpeado por la intransigencia y la sinrazón, enseña al mundo un dolor cruel donde los inocentes pagan un tributo inaceptable.

Cada rincón en París es un punto donde aprender ver, oír y sentir el arte.
©Antonio Diestro
No ha mucho que tuve la inmensa fortuna de fotografiar rincones donde jamás había pisado, Parques recónditos, Escuelas de Diseño, trabajar junto a estudiantes de arquitectura y terminar al atardecer con el eco de las notas musicales cercanas al Sena, justo cuando Paris, se enciende y es puro amor. 

París es “glamour”, “savoir fair", 
Oh lala !… Si..., París es alegría
Me Oui,….la de su gente, 
París es puro arte, 
París es filosofía, 
París está en cada rincón…de París 
Paris es cultura
París en una rosa roja en el paraíso;
Pero París es Francia 
y Francia es 
LIBERTAD,
IGUALDAD, 
y FRATERNIDAD. 

Paris es como una rosa roja en mitad del paraíso de la cultura. ©Antonio Diestro
Vuestro dolor forma parte de mi alma y unas lágrimas de tristeza se depositan en mis ojos conteniendo la rabia motivada por la impotencia. No debemos poner nunca más la otra mejilla, porque en la historia está escrito con sangre lo que ha costado a nuestros pueblos alcanzar un estado de convivencia que puede ser vulnerado impunemente. 

Cada nota que vuela por el cielo parisino esta impregnada de su identidad:
libertad, igualdad y fraternidad. ©Antonio Diestro
Nuestros dirigentes, utilizando toda la contundencia que tiene en sus manos, deben poner remedio a esta situación porque el pueblo es siempre el que paga con sangre. De nuevo sumarme al dolor de cada familia y en silencio reflexionar sobre la naturaleza humana y el sentido común; a veces el menos común de los sentidos.

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