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lunes, 13 de marzo de 2017

Farola: Felicidades por tus 200 años

Así lucía su belleza la Farola de Málaga al comienzo de los años 30
Un poco más tarde, en los cuarenta se mostraba dominadora al final del puerto
La Farola, como casi todas las creaciones del hombre tiene su propia historia. Su construcción finalizó en 1817, estando entonces situada en la entrada del puerto marítimo de Málaga. Hoy, debido a las obras de ampliación del recinto portuario, ha quedado situado a la mediación del puerto; pero sin perder su aire y siluetas femenina.
Nos acompañó en la publicidad de nuestra empresa en los años 60´s. © A.Diestro
Este emblemático edificio se ha convertido en un símbolo de la ciudad y da nombre al paseo donde se encuentra ubicada. Además, como curiosidad es el único faro de España con nombre femenino.

Al final del Paseo que lleva su nombre muestra su señorío en La Malagueta. 

Fue obra, a diferencia de los otros faros de la ciudad, del ingeniero Pery y Guzmán, que diseñó su proyecto tomando como referencia todos los de su tiempo, y así, en sus inicios, estuvo dotado de una lámpara de aceite, combustible que fue sustituido luego por parafina y, posteriormente, por gasolina. El terremoto ocurrido en la ciudad en el año 1884 dejó destrozados los mecanismos del faro por tanto en 1913 se reformaron todos los elementos mecánicos y ópticos. En estos trabajos participaron el Ingeniero Mauro Serret en los cálculos y la casa Julios Pintch de Alemania en los mecanizados, quedando la característica de 31 destellos, que se conserva en la actualidad.

Las chabolas de La Malagueta fueron testigo con sus gentes de su luz para navegantes
En 1909 se reformó la base añadiéndole un piso más a la fachada original. En mayo de 1916 se instaló un basamento de flotador bañado en mercurio fabricado en Madrid por la Sociedad Española de Construcciones Metálicas. Durante la Guerra Civil, el 28 de agosto de 1936, la Farola de Málaga se apagó por orden de la Comandancia de Marina, todavía a las órdenes de la República. No sólo eso, como su silueta servía de referencia a la artillería naval y a la aviación del ejército sublevado, el Comité Central de la Flota Republicana ordenó que se pintara de color tierra, con manchones oscuros y claros para camuflarla. A pesar de las precauciones que se tomaron, la Farola sufrió los efectos devastadores de la guerra, hasta que en 1939, ya restablecida la paz en España, se reconstruyó con la forma que hoy la conocemos y se pintó de blanco. 

 Magnífica ampliación portuaria para una Málaga del siglo XXI. © A.Diestro
A finales del siglo XX, debido a las obras de ampliación del recinto portuario, necesidad imperiosa para el concepto de ciudad del siglo XXI ha quedado ubicada en medio del del puerto malagueño; pero sin perder un ápice de su belleza y tradición marinera dando un sabor marinero a esta ciudad vanguardista y moderna que es la Málaga en la actualidad.
¡Doscientos años!, Felicidades Farola, pero esos años no son nada teniendo a tus espaldas a una belleza comparable solo con la tuya: Málaga y su historia, sus tradiciones y sus leyendas, sin olvidar su gente y visitantes que te rinden pleitesía al ver tu belleza marenga y señorío todos días.

Farola 200 años y tan guapa ¡malagueña!. © A.Diestro
Eres un lujo para el Mare Nostrum porque con tu luz marinera iluminas con nuestro acerbo cultural el gran libro de la vida del Mediterráneo. Eres cultura con cartel de madre, de amante apasionada y compañera infatigable. Eres en definitiva monumento marinero con corazón de novia malagueña.
Refugio en el mal tiempo y paraíso de entrada a una ciudad soñada. © A.Diestro
Además, tu eres la única dama vestida de verdiales que se asoma al mar, en el mundo masculino de los faros; por eso estás aquí, en tu Málaga a la entrada o salida de tu tierra, para dar cobijo o decir adiós a los hijos que parten con tus lágrimas de luz llenas de ternura y plegarias por su suerte. Otorgas el refugio en mal tiempo y el paraíso de una ciudad en cualquier época del año. Eres bondadosa e indulgente con tu eterna ternura vestida de novia caminando con porte altivo de reina y señora hacia el altar de la historia.

La Farola de Málaga, señora que otorga el peaje de entrada. © A.Diestro
Por eso me encanta asomarme, como cuando era un niño, para deleitarme con tu belleza sentado en el “rebalaje” y recordar tantas historias que viví cerca de tu volantes de luz. Ahí pasee con mi primer y gran amor, te miraba esperando obtener tu aprobación para escondernos en tu regazo y disfrutar de la pasión que me dictaba el corazón. Eres una malagueña que con tu traje de flamenca o verdial abres tus enormes brazos enseñando el corazón, que tampoco me importa, que hoy en tu aniversario, te pongas una bata de cola. Porque quien mejor que tú la puede lucir con ese nombre: La Farola.

Un icono para este barrio que de tanto crecer casi no se la ve.© A.Diestro
Mirabas con ternura de madre a las jábegas en su búsqueda del jornal del mar.Por ello, sacar el copo de madrugada en la playa, es una de las tradiciones malagueñas más recordadas. Esta estampa que tenía lugar a la salida del sol, cuando una cuadrilla de marengos lanza la red a unos 40 ó 50 metros del rebalaje, para más tarde ir tirando de ella hacia la playa con la “tralla” (cordel con un corcho anudado en su punta que los marengos arrastran con el hombro) prendida en la “beta” (maroma que sale de la red hacia la orilla); una vez que la red está cerca del rompeolas, los marengos rodean la parte final de ésta y, con gran destreza, van moviendo la red hasta sacarla totalmente de la mar. 

El copo trabajo perdido y compañero de nuestra dama La Farola
Ahí, como siempre tu luz era la guía y tu silueta el blanco de muchas madrugadas de trabajo para que luego, como homenaje a sus gentes de mar, el cenachero pregonara con su voz a lo malagueño: “Niña ar pescaito recién cogío de la bahía. Boquerones, chanquetitos y morrayita”. Era la complicidad de tus gentes, el Mediterráneo y tu. Lo dicho felicidades eternas Farola de Málaga. 

El cenachero típico de Málaga
Homenaje a uno de los personajes nacidos a tu sombra. © A.Diestro
Con esta edad ya madura por los años y la vida, cuando todo pasa por la mente como si de una película se tratase, qué bien me sienta tu compañía y hoy que celebro a tu vera este gran día, qué alegría me da verte. No me cuesta ningún trabajo volver a mi niñez para mecer al ritmo de las olas toda mi historia. Durante todo ese tiempo te he amado en silencio, como a mi barrio y en esta mirada al pasado sin la nostalgia de un amante olvidado vuelvo rendirme a tu belleza de malagueña. 

A la vuelta de mis aventuras por la mar siempre te he buscado con ansiedad
Siempre te llevaré conmigo con tu silueta tallada de blanco casadero ¡ bonita, requeme bonita !. En mi recta final, cuando te vuelves niño, veo que te levantas lozana cada mañana y sonríes siendo cómplice de mi torpe verbo. Gracias, Solo una mirada más y ya puedo llevarte como siempre en mi corazón. tan sólo he llegado renqueante para Felicitarte en tu onomástica y que cumplas muchos más.

Ahora en la tranquilidad de mi niñez mayor,
te sigo llevando en mi corazón.
A mi querida Farola

Sol que ilumina la noche,
guión de brazos abiertos
para marinos inciertos.
Dales tu mano y llévalos al puerto
para que descansen en paz
de ese infierno 
de levante que es un vendaval.
Has sido siempre refugio
buscado en mal tiempo,
por eso en el horizonte te busco
para que me des entrada 
a mi ciudad soñada.

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