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miércoles, 27 de septiembre de 2017

Las Mentiras sobre los Alimentos Procesados

Ecoticias ha publicado un reciente estudio sobre los defectos de la mala alimentación por desconocimiento y sus repercusiones en el organismo humano. Por ello se plantearon esta pregunta:
“¿Cómo puede ser que, en lugares tan avanzados y con posibles informaciones como Europa o EEUU, haya tantas personas que padecen males o subnutrición (la obesidad puede ser una de sus consecuencias más visibles) y enfermedades tales como la diabetes o que los problemas gástricos se disparen?”   
La respuesta es muy simple: porque quienes fabrican los deliciosos y adictivos alimentos procesados, mienten descaradamente y son parte del circulo viciosos del comer mal, enfermarse, tomar medicación y seguir comiendo mal. Estas son algunas de las más grandes falacias, que se “venden” como comida sana. Es decir, dinero ... Dinero... Dinero sin ningún tipo de remordimientos; porque desde esta base también se genera mucha riqueza para las grandes empresas de medicamentos del mundo..


Vamos a analizar cuando adquirimos productos que nos llaman la atención por su atractiva afirmación en la publicidad. (Y eso que la publicidad debe ser veraz y clarita; sin tapujos en lo que hoy se esconde en la llamada letra chica)
Por ejemplo que quiere decir:
Fresco 
Cuando un producto necesita conservantes para mantener la “frescura” es porque no es fresco, de hecho, si está dentro de un envase, jamás lo será. Y los conservantes en realidad se emplean para matar hongos, bacterias y otros microrganismos, que pueda haber en el producto. Uno de los más empleados, el benzoato de sodio, en el cuerpo humano priva a las células de oxígeno y afectan a la capa mielínica (que recubre las neuronas). Y muchos son “posibles agentes cancerígenos” pero siguen dentro de latas, frascos, Brik, etc.

Natural 
Este concepto realmente no significa absolutamente nada, porque solo hace falta leer las etiquetas del producto, para comprobar y entender la presencia de agentes químicos, que de natural no tienen nada e incluyen muchos productos que pueden ser potencialmente peligrosos para la salud de los seres humanos.

Pasteurizado 
Este proceso que en realidad es una cocción rápida a gran temperatura, lo que logra es romper las cadenas moleculares de sus componentes, por lo que, si bien un producto luego de ser pasteurizado tiene mayor durabilidad, de sus nutrientes esenciales ya no queda prácticamente nada. Por eso a la leche pasteurizada se le debe agregar calcio (que estaba en realidad en el líquido original y vitamina D (para fijarlo) o al zumo de naranja, fuente esencial de ácido ascórbico se le añade Vitamina C (que es exactamente lo mismo, pero es que la original se degradó en la cocción).

A leche le quitan todo para fabricar otros productos y luego la agregan calcio, naranja o Vitamina C
Fortificado 
Esto es más de lo mismo. Existen otros procesos mediante los cuales los nutrientes que tenían los productos frescos, desaparecen de los mismos y a lo que queda, le agregan Vitaminas y minerales, empleando la palabra fortificado como una cualidad y no como lo que es: una carencia fruto del procesamiento.



DDR 
Dosis diaria recomendada. ¿De qué? ¿Para qué sirve? y ¿quién la recomienda ?. Si se parte de la base de que cada ser tiene su propio metabolismo, las DDR son un verdadero fraude, especialmente cuando se trata de productos para niños, ya que, dependiendo de la edad y la dieta necesitarán más o menos minerales y es tan mala la carencia como el exceso.

Que forma de nutrir más desequilibrada a los niños. ¿Quién lo controla ?
De granja o criadero 
Que un producto provenga de una granja no implica que sea sano. Tanto si se trata de granjas de gallinas, como de piscifactorías, en general hablamos de animales que son hormonados y medicados para que crezcan más rápido, sin importar las consecuencias que ello tenga en la salud del Medio Ambiente ni en la de quién se los come.

Por regla general estos productos son de animales hormonados para que crezcan con rapidez
OMG 
Los organismos genéticamente modificados oficialmente no pueden venderse en los países de la UE, pero ¿qué pasa con los subproductos? Que en realidad sí se emplean y como no hay obligación de que figuren en las etiquetas, acaban en la comida procesada como aditivos, espesantes, etc.
Es necesaria una mejor regulación de los subproductos y sobre todo una mejor información
Al final todo se reduce a beneficios económicos sin importar mucho los efectos pueden perjudicar al consumidor. A las grandes multinacionales de la alimentación  solo les importa ganar millones para que las otras multinacionales de la medicación sigan el mismo camino: ganar dinero. Sin lugar a dudas, la única manera de tener certeza de que los productos que estamos consumiendo están libres de pesticidas, aditivos, componentes químicos o probables cancerígenos, no son transgénicos y realmente resultarán nutritivos, es cultivar nuestros propios alimentos o recurrir exclusivamente a la compra de alimentos ecológicos debidamente certificados.

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