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jueves, 16 de abril de 2015

La Malagueta (I Parte)

Fue construida en 1874 por Joaquín Rucoba, inaugurándose el 11 de junio de 1876 con toros de la ganadería de Murube que fueron lidiados por Rafael Molina "Lagartijo", Antonio Carmona y Luque "El Gordito", y Manuel Rodríguez "''Desperdicios''".
En 1976 fue declarada Conjunto Histórico-Artístico, coincidiendo con el centenario de su inauguración, y en 1981, Bien de Interés Cultural. Actualmente pertenece a la Diputación Provincial de Málaga que la subarrienda por concurso público.

Construcción de la Plaza de Toros de Málaga
La Plaza es de estilo neomudéjar, teniendo forma de un hexadecágono. Tras la reforma llevada a cabo en 2010 el coso posee un aforo para 9.0321 espectadores. El ruedo mide 52 metros de diámetro y las instalaciones de la plaza incluyen 4 corrales, 10 chiqueros, caballerizas, corraleta para la prueba de caballos, sala de toreros, enfermería, etc. En sus dependencias se encuentra ubicado el Museo Taurino Antonio Ordóñez. 

La Malagueta, su plaza de toros y el puerto toman nuevas formas en 1961
Esta plaza, de 1ª categoría, es un recinto taurino de temporada, y entre sus festejos cabe destacar las corridas de toros en Semana Santa, que incluyen la denominada "Corrida Picassiana", la "Corrida de la Prensa" que se celebra en el mes de junio por la festividad de los Santos Patronos San Ciriaco y Santa Paula. Los festejos durante la Feria de Agosto suponen un gran atractivo para visitantes y malagueños; además entre los festejos se celebra una corrida de toros en el mes de septiembre coincidiendo con la festividad de la Patrona malagueña.

La plaza ya terminada y la el Barrio con otro aspecto diferente
Volviendo al estilo de esta singular y bella plaza de toros, el neomudéjar, es un estilo artístico y arquitectónico que se desarrolló principalmente en la Península Ibérica a finales del siglo XIX y principios del XX. Se enmarca dentro de las corrientes orientalistas de la arquitectura imperante en Europa por aquella época. Este nuevo estilo se asoció especialmente a construcciones de carácter festivo y de ocio, como salones de fumar, casinos, estaciones de tren, plazas de toros o saunas. En España el estilo neomudéjar fue reivindicado como estilo nacional, por estar basado en un estilo propiamente hispánico. Arquitectos como Emilio Rodríguez Ayuso o Agustín Ortiz de Villajos vieron en el arte mudéjar algo únicamente español y empezaron a diseñar edificios utilizando rasgos del antiguo estilo, entre ellos las formas abstractas de ladrillo y los arcos de herradura.

Sin embargo, lo que la historiografía ha considerado tradicionalmente como neomudéjar, son en muchos casos obras de estilo neoárabe, puesto que utilizan elementos califales, almohades y nazaríes, siendo el único aspecto mudéjar el uso del ladrillo visto. Frecuentemente se ha considerado a la plaza de toros de Madrid de Rodríguez Ayuso y Álvarez Capra de 1874 como el inicio del neomudéjar, que sería seguido por otros arquitectos como Enrique María Repullés y Vargas, Joaquín Rucoba, Augusto Font Carreras, José Espelius Anduaga, Felipe Arbazuza o Aníbal González.

Brutal cambio el que presenta en la actualidad La Malagueña con su plaza en el centro
El primer ejemplo del estilo neomudéjar es la antigua plaza de toros de Goya en Madrid (que se hallaba donde ahora se encuentra el Palacio de Deportes), obra de Emilio Rodríguez Ayuso y Lorenzo Álvarez Capra. El estilo fue a partir de entonces casi obligatorio en plazas de toros de toda España. Ejemplos notables son: la plaza de toros de la Malagueta, en Málaga, obra de Joaquín Rucoba de 1874.

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