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lunes, 6 de abril de 2015

La mirada del Cristo de Mena: Infinita bondad

No he sido a lo largo de mi vida un católico practicante activo; pero he tenido y mantengo un respeto y admiración por determinadas advocaciones que serenan al contemplarlas mi alma y poniendo paz y equilibrio en el yo que busca algo que justifique nuestra estancia aquí. Algo por lo que merezca la pena pensar que tenemos una misión más espiritual y compartida que la que practicamos basada en la economía destructiva de valores sin barreras, amoral y donde el YO prevalece por imperativo social y político.

Talla original de Pedro de Mena
De todas las fotografías conocidas de la talla del andaluz Pedro de Mena, esta es la que permite un recogimiento íntimo y reflexivo, porque pone de manifiesto el incomparable y magnífico trabajo del artista, mostrándola en estado puro.

UN POCO DE HISTORIA

El Cristo de la Buena Muerte o Cristo de Mena son las advocaciones de Cristo que surgen de una talla de Cristo crucificado original de Pedro de Mena datada aproximadamente en 1660, y que se conservó en la Iglesia de Santo Domingo de Málaga hasta su destrucción. Considerada una de las obras más singulares del escultor imaginero granadino por estar esculpida a tamaño mayor que el natural (característica poco común en las tallas de Mena), sufrió varios ataques y mutilaciones antes de ser definitivamente destruida en 1931 durante la quema de iglesias y conventos de Málaga del 11 y 12 de mayo de ese mismo año. De la talla original sólo se conserva parte de una pierna, rescatada durante la quema por el artista Francisco Palma García y expuesta en el Palacio Episcopal, y un pie, que lo custodia la Congregación del Cristo de Mena. Estas secciones de la talla fueron agrupadas tras la quema por Narciso Díaz de Escovar, académico de Bellas Artes de San Luis que, en una carta al escritor malagueño Miguel Ruiz Borrego describía los hechos diciendo: " El Cristo de Mena que se creía salvado, pues lo escondieron entre paños unos hermanos en un almacén, se quemó luego. Han aparecido los carbones. Palma salvó una pierna y mi sobrino tiene un pié casi carbonizado, pero se ve el hueco del clavo y se conservan dos dedos...

Desde arriba, sencillamente impresionante y sobrecogedor ...

Fotografía: © Antonio Diestro Quijano
La efigie del Cristo va sobre un trono de singular diseño.Francisco Palma Burgos lo realizó en 1943 con una estructura troncopiramidal, y un frente dotado de un cornisamiento curvado, con cuatro hachones en sus esquinas, en palabras del profesor Agustín Clavijo, y de madera tallada, dorada y policromada en estilo neobarroco. 

Fotografía: © Antonio Diestro Quijano
De esta forma, se establece un conjunto armónico perfecto que realza la imagen. Hay que destacar los iconos que aparecen en los laterales: los bustos de Santo Domingo de la Calzada y la Dolorosa. Del mismo modo que el escudo de la Congregación en el frontal y el de La Legión en la parte trasera. En 2001 el trono fue restaurado por Rafael Ruiz Liébana, con la consolidación, reposición y dorado de sus partes.

Fotografía: © Antonio Diestro Quijano
Quizás la imagen antigua  sea más bella porque desapareció, porque nada ni nadie pudo transformarla en algo distinto de aquello para la que fue concebida y plasmada. Al contemplarla en el pasado se nos muestra, al intentar explicarla se nos aleja. Al desaparecer volvió a ser lo que era y no en lo que la habían convertido, cargada de cosas y de símbolos que no la hicieron ningún bien. Los testimonios hablan de que fueron directamente a por ella, porque era símbolo de algo, probablemente, que jamás fue Cristo o la talla del crucificado de Mena.


Fotografía: © Antonio Diestro Quijano

Su cara es infinita bondad, serenidad y sufrimiento y en la actualidad son muchos malagueños y foráneos los que le profesan una profunda devoción.


Fotografía: © Antonio Diestro Quijano
Fotografía: © Antonio Diestro Quijano
Cada Semana Santa los Caballeros Legionarios custodian al Cristo de la Buena Muerte hasta que regresa a su Casa Hermandad el Jueves Santo malagueño.  Me gusta mirarlo y compartir en mi alma parte de su dolor de esta forma y en silencio se cumple la penitencia cada año. 

Algunas fotos para el recuerdo:

Fotografía: © Antonio Diestro Quijano

Fotografía: © Antonio Diestro Quijano
Fotografía: © Antonio Diestro Quijano
Fotografía: © Antonio Diestro Quijano
Fotografía: © Antonio Diestro Quijano
Fotografía: © Antonio Diestro Quijano

Fotografía: © Antonio Diestro Quijano

Fotografía: © Antonio Diestro Quijano

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